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domingo, 12 de marzo de 2017

Probamos los Nuevos pañales Dodot #SelloDeCalidad de #PapásDodot

Una vez más, gracias a @Madresfera tenemos la oportunidad de realizar un #SelloDeCalidad, esta vez de los nuevos pañales DODOT, que además de renovarse, han realizado un estudio de la nueva paternidad que nos revela que al menos, poco a poco las cosas están cambiando notablemente y llegando a un equilibrio por fin, en algunos aspectos.

La verdad, es que rara vez hemos usado esta marca, porque pese a que me parece buena y con grandes ideas útiles, el hecho de que sea una de las marcas que teste sus productos con animales, me echa para atrás. (Si, por si alguien no lo sabe, desgraciadamente, todo en la vida se testa, y para hacer estos tests, realizan pruebas muy dolorosas a los animales.)

Pero volviendo a los pañales, lo que nos presenta DODOT es un novedoso diseño con una moderna tecnología de 3 tubos Ultra-absorbentes que ayudan a repartir el pipí uniformemente por todo el pañal de manera que éste queda más seco y evita ese "efecto paquete" que tienen otras marcas, que acumulan el pipí en la misma zona y ésta se hincha y se mantiene húmeda. 
He de decir que tras probarlos, podemos comprobar, como, efectivamente, absorbe todo de una manera uniforme, por lo que sobretodo para la noche son ideales para mantener el culete seco. Pese a que la zona de absorción esté repartida de principio a fin del pañal, se mantienen muy finos y secos y el olor después de unas horas no es desagradable. 

En cambio, durante este tiempo usándolos hemos tenido 3 percances a la hora de mantener la caquita y es que a pesar de estar correctamente ajustado, el elástico de la espalda es quizá un poquito flojo ya que en las tres ocasiones se ha salido por ahí. Cosa que con la marca que habitualmente hemos utilizado rara vez nos ha pasado (salvo que la caca haya sido descomunal!).

Teniendo esto en cuenta, mi valoración (Y la de Papá Grinch, que es muy importante también) es:

Mamá Grinch
Papá Grinch
Absorción pipí
10
10
Mantenimiento seco
9
9
Efecto paquete
10
10
Olor
9
10
Diseño
9
9
Retención caca
6
4
Grosor
9
9
Total
8,85
8,71
8,78

En general estamos muy contentos con el resultado, pero como último apunte a Dodot, lo que definitivamente nos echa atrás a la hora de utilizarlos, es el contribuir a la venta de productos testados en animales.

Ya que es una empresa que invierte mucho dinero en I+D, creo que sería favorable para muchos, el utilizar otros medios de testaje como ya realizan otras marcas que son respetuosas con el medio ambiente y libres de crueldad animal.  Promoviendo así una maternidad más ética y responsable con el resto de especies.

Para terminar, quería señalar algunos puntos sobre el "Estudio sobre la paternidad" promovido por Dodot, realizado a través de encuestas a papás con hijos entre los 0 y 4 años, con una muestra de 865 entrevistas:
  • El 84% se involucra en el cuidado de sus hijos a diario
  • Un 65% afirma cambiar los pañales, al igual que vestirlos y desvestirlos.
  • El 62% los acuesta y da de comer.
  • Hay una gran diferencia entre los padres que prefieren salir al parque con los niños (46%) antes que realizar otras tareas como bañarlos (15%), acostarlos (13%) y la más necesaria de todas: comer (5%) Hola??
En cuanto a la conciliación y al ocio familiar:

  • La mitad de los padres reconoce que le gustaría pasar más tiempo con sus hijos y sólo un 40% considera que concilia adecuadamente el trabajo y la paternidad.
  • El 60% de los encuestados realiza cambios de horarios laborables para pasar más tiempo con los niños y SÓLO el 76% cogió la baja por paternidad. [Pocos me parecen teniendo en cuenta que seguimos luchando por ampliar aún más la baja de maternidad y paternidad.]
  • Entre los que no han reducido su jornada, un 43% intenta salir rápido para aprovechar el tiempo con los hijos y un 39% hace exactamente lo mismo que antes de haber sido padres.

¿Qué os parece? 

martes, 8 de noviembre de 2016

A ver si os enteráis! A las mamás no nos sobra el tiempo

" A ti que te sobra el tiempo.."

Llevo tiempo escuchando esta maldita frase, y ésta semana ya he estallado varias veces por ella. Y como de alguna manera tenía que romper el hielo después del parón post-operación quirúrgica de este verano, pues no me parece mala idea hacerlo como en los viejos tiempos: Despotricando.

No sé exactamente qué es lo que piensa una persona cuando nos dice esta frase, espero que lo haga desde la más absoluta ignorancia y no se trate de una falta de empatía, pero de verdad, si alguna vez a alguien se le ocurre decirle eso a una madre, que piense antes y haga una lista mental de todas las cosas que hacemos desde que nos levantamos hasta que nos acostamos (si es que lo hacemos!!).

Si una madre no trabaja, “tiene tiempo para hacer de todo”. Si una madre amamanta, tiene "demasiados tiempos muertos" para aprovechar. Si una madre trabaja desde casa, "es más sencillo organizarse". No. No confundamos los términos.

Como madre, pluriempleada, trabajadora fuera y dentro de casa, ama de ésta y además, persona, puedo asegurar que en mi día de 24 horas no me da tiempo a hacer ni la mitad de las cosas que mi cabeza planea.

“Será que no te organizas bien”

Pues mira, no.

Y si no, invito a cualquiera a que pruebe a levantarse a las 7.30am, organice la casa, conteste 20 emails, prepare el desayuno del peque, le dé de desayunar, limpie el resultado, le quite el pañal (batalla campal), le bañe, le seque bien, juegue un poco, le vista, se vista también, salga a la calle, de un paseo, vaya a hacer la compra (previa lista mental y organización de menú semanal), llegue a casa, duerma al bebé, aproveche ese rato para seguir trabajando, y si se da bien, comenzar a hacer la comida, recoger y limpiar la cocina mientras, y algún que otro desastre producido por muchos juguetes esparcidos por el suelo, terminar de hacer la comida con el peque en brazos, puede que poner una lavadora, o vaciar el lavavajillas, sacar a pasear a la perra o cualquier otro recado. Jugar un poco, dar de comer al cachorro, si se tercia, intentar comer tú, recoger todo, jugar un poco, cambiar el pañal (batalla campal), perseguirle un rato por la casa para evitar que se tire por las escaleras, o haga trastadas, o por qué no, hacer trastadas con él. Prepararle para salir, dar un paseo largo –perra incluída-, dormir al peque, generalmente al pecho, aprovechar esos momentos para hacer listas de tareas pendientes, escribir algún email, hacer llamadas, trabajar, o acordarte de esa maldita persona que te ha dicho que qué bien que tengas tiempo libre para estar todo el día con tu hijo. Preparar la merienda, aprovechar para hacer cosas, adelantar comidas (benditos tuppers!) jugar un poco, preparar la cena, organizar todo el zafarrancho de juguetes, dar de cenar, recoger y limpiar todo (trona, mesa, suelo, cara, manos, cuerpo entero de niño!) darle la teta y dormirle hasta que esté profundo. Aprovechar ese rato para cenar, a eso de las 22,30. Coger el ordenador, por fín tranquilamente, contestar los emails que han surgido, hacer las cuentas, facturas, y otros temas, revisar las RRSS si te acuerdas, trabajar en tu negocio, diseñando, editando y comiéndote la cabeza con el HTML, suspirar por la lentitud del internet, enumerar mentalmente las cosas que tenías que haber hecho y que te prometes que vas a hacer mañana, como acostarte pronto, porque hoy ya son las 2 de la mañana. Seguir un poco más, porque ahora es cuando cunde, sin interrupciones, trabajar, trabajar, trabajar… Despertarte una hora más tarde con el teclado clavado en la cara, al oir al cachorro despertarse ligeramente. Cerrar el ordenador, acostarte y soñando muy fuerte con que mañana durmáis hasta las 10 por lo menos.

Y yo pensando que soy muy floja y muy borde por decir que no tengo tiempo para ir al gimnasio, a la peluquería, para hacer recados, para hacer aquella tarea pendiente que me propuse hace 6 meses o para ir de casa en casa de visita!!

 ...

He vuelto!! ;) 

viernes, 1 de julio de 2016

El tema de la semana 10 #QuéDijisteQueNuncaHarías

Tras una semana de parón, vuelvo con la propuesta de @PapásBlogueros con el tema de la semana. 

Ésta vez toca contar aquellas veces en las que nos hemos comido nuestras palabras de "Yo nunca voy a..." porque finalmente, sea por el motivo que sea, lo hemos hecho.

En mi caso tengo varias, la verdad, y espero que no sumen muchas más, pero nunca se sabe! Lo que está claro es que en la maternidad tienes que estar con la mente abierta. Yo, por ejemplo, dije que no haría ninguna de estas cosas:


  1. Colechar: Me daba pánico al principio, y aún a día de hoy si me despierto de noche palpo y palpo hasta que noto al cachorro respirar. Pero colechamos desde la primera noche en le hospital, por comodidad, y porque nos encanta.

  2. Ponerle la tele/ordenador: La tele la verdad es que no la ve, pero últimamente recurrimos mucho a videos en el móvil cuando vamos en el coche, para distraerle.

  3. Perder la paciencia y gritar: Han sido pocas ocasiones y procuramos que no se repita, pero a veces, lamentablemente pasa. Y es quizás lo que más me preocupa y quiero cambiar.

  4. Dejar el trabajo por ser madre: Jamás pensé renunciar a trabajar, a seguir estudiando. Siempre pensaba que cuando se acabase la baja por maternidad tan cutre que tenemos volvería, pero aquí estoy. Haciendo malabares, porque soy incapaz de dejarle en una guardería.
Feliz semana!! Espero volver pronto al ruedo, en cuanto Papá Grinch y yo estemos de nuevo bien!!

lunes, 6 de junio de 2016

#ElTemaDeLaSemana es "Me gustaría cambiar: Una mirada al interior de la p-maternidad"

Esta semana, desde @PapásBlogueros nos proponen un tema más para reflexionar: Lo que cambiaríamos de la p/maternidad.


Lo primero en lo que he pensado cuando he visto el tema ha sido: Conciliación. No sólo la tan hablada "Conciliación laboral" que afecta a la gran mayoría de las familias, tanto a padres como a madres. Sino sobretodo me refiero a las bajas por maternidad y más en concreto a la baja de paternidad.

Es una vergüenza que en España se disponga tan solo de 13 días, en los cuales, e
ntre trámites, registros, la estancia en el hospital, las visitas al médico tanto de la madre como del cachorro y las visitas familiares que quieren conocerle, se han esfumado.

He de agradecer la torpeza de Papá Grinch que le ha llevado a estar 2 semanas de baja en casa, y pese a todo, creo que están siendo de las mejores semanas desde que nació el cachorro, he podido verles jugar, reir, echarse siestas juntos.. Compartir momentos que el trabajo no le han permitido en estos 9 meses.

Y para no enrollarme más, la otra imagen que me ha venido a la cabeza al leer el título, ha sido algo que me gustaría cambiar en concreto de mí y mi maternidad: Esos momentos en los que me desespero, en los que quiero que el cachorro se duerma para poder hacer algo, para trabajar, limpiar, o cualquier cosa. Esos momentos en los que miro impaciente el reloj mientras le doy el pecho y pienso "Ojalá se duerma rápido y pueda soltarme sin que se despierte". Porque cuando finalmente se duerme, le miro, y me viene la culpabilidad. 

Sé que no todo es de color de rosa, y que tenemos obligaciones, pero cuando ocurre esto, me viene a la mente la realidad. Y es que el tiempo pasa muy deprisa, y éstos instantes son únicos, y dentro de poco ya no existirán. Y no hay trabajo, obligaciones ni cansancio que merezcan más la pena que vivir el día a día del cachorro, y disfrutar de él lo máximo posible. 

Me lo tengo que grabar a fuego :)


sábado, 7 de mayo de 2016

Lactancia materna: Bancos de leche y conciliación en el I Congreso Suvinex

Éste miércoles 4 de Mayo, tuvo lugar en Madrid el primer congreso de Suavinex sobre lactancia materna y me parece muy importante hablar sobre todo de dos temas que se comentaron allí:

Lo primero, es la gran labor que hacen los bancos de leche, que, afortunadamente, aunque muy poco a poco, están creciendo. En España ahora mismo hay 10 bancos operativos y 2 más en proceso. Desde los cuales sólo en 2015 distribuyeron casi 4500 litros de leche materna a más de 1900 niños de 35 hospitales distintos. 

Ésta leche proviene de madres donantes, que previamente han realizado una entrevista y un examen médico para confirmar que no padecen ninguna enfermedad transmisible a través de la leche. Tras ello, las mamás se extraen la leche en su domicilio y una vez es entregada en el hospital es analizada para descartar patógenos y luego se mezcla con otras donaciones, para que la leche sea equilibrada nutricionalmente. 

Bancos de leche a fecha de 2016
Generalmente, los receptores son bebes muy prematuros o enfermos, cuyas mamás no tienen suficiente leche o por distintos motivos no pueden amamantarles.

La verdad, es que aunque no se pudo profundizar mucho por falta de tiempo, me pareció una labor preciosa, y que una vez establecida la lactancia, no es demasiado laboriosa y merece la pena por ayudar a unos bebés.

Para quien quiera más información de cómo funcionan los bancos, los requisitos para donar leche y todo el procedimiento, pueden visitar la siguiente web de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana.

La última parte del congreso, fue un debate sobre conciliación laboral y maternidad en el que participaron la periodista Carme Chaparro, Usue Madinaveitia, creadora de Mami Concilia, Laura Baena, del club de Malasmadres  y la psiquiatra y profesora en salud mental perinatal del Comité Técnico de la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad, Ibone Olza.

Todas ellas contaron su propia experiencia personal sobre la maternidad y la conciliación con sus trabajos y se dieron muchos datos sobre la desigualdad de género que hay en la sociedad. No sólo refiriéndonos a la maternidad y al cuidado de hijos, sino también en el cuidado de las personas mayores, donde generalmente, la responsabilidad recae también desproporcionadamente en la mujer. 

Los desequilibrios salariales o los pocos cargos directivos ocupados por mujeres son otros puntos en los que hay que trabajar para luchar contra las diferencias de géneros además de revisar los permisos de maternidad y paternidad (Excesivamente cortos en nuestro país).

Un punto curioso que planteó Ibone Olza, fue, además de ampliarlos, añadir la posibilidad de que el padre pueda hacer uso de su paternidad de forma discontinua y no todo seguido desde el momento del nacimiento. Además, recalcó la importancia de que estos derechos no sean transferibles ya que las necesidades de los bebés varían y adoptando estas medidas, el bebé podría estar atendido al principio por la madre, cuando es más necesaria y a partir del año por el padre, puesto que los roles de éstos son distintos, ya que los padres favorecen mejor el juego y la excitación. Y probablemente, esta metodología beneficiaría también a las empresas.

Según estudios realizados, el 80% de las mujeres no pueden conciliar su maternidad con la vida laboral, por ello es necesario un cambio, en el que nos apoyemos unas a otras (ya que principalmente, somos nuestro primer enemigo al cuestionarnos entre nosotras).Alcanzar la corresponsabilidad entre ambos sexos, donde los padres se impliquen también en la educación y las tareas y evitar , como dijo Carme Chaparro esas situaciones que llevan a algunos a ser "Fugitivos del hogar". 

Los niños de 0-3 años no necesitan educación, necesitan presencia.
Y es que, si bien se consideran necesarias las escuelas con mayor margen horario o el gran abanico de actividades extrescolares, lo principal es revisar los horarios laborales, y la falsa necesidad de que todos ellos sean de modo presencial, ya que, en muchas situaciones, la posibilidad de trabajar, al menos en parte desde casa favorecería la conciliación. De modo que no sólo podríamos aumentar la cantidad de tiempo que dedicamos a nuestros hijos, sino también la calidad.

Ésto son solo algunas pinceladas de todo lo que se habló. Pero como resumen general: Nos queda mucho por hacer, pero hay que luchar por ello!









miércoles, 23 de marzo de 2016

Las hay que no queremos "conciliar" (por ahora)

El tema de la conciliación laboral está en auge. Con la incorporación de la mujer al mundo laboral hemos dado un paso adelante en ciertas cosas, y uno para atrás en otras.

Cuando me quedé embarazada, no tenía un contrato fijo, y al estar en un puesto de trabajo de riesgo tuve que decirlo en cuanto me hice la prueba, y aunque no me lo dijeron explícitamente, un mes más tarde no me renovaron por estar embarazada. 

Dada la situación, yo pensé que ya no trabajaría, pero una semana más tarde, conseguí un contrato en otro sitio, y ahí permanecí hasta 2 meses antes de dar a luz. Prometimos, ambas partes, que cuando pasase mi tiempo de maternidad, volvería y allí me contratarían de nuevo, pero yo no tenía ni idea de lo que me esperaba.

Según se acercaba la fecha, sobretodo a partir de las 10 semanas, empecé a asumir que sería incapaz de dejar a mi bebé durante 9 horas en una guardería para irme a trabajar (para que sobretodo gran parte de ese sueldo se fuese en pagar la guardería y la plaza de garaje del trabajo...) Y más aún, teniendo en cuenta que el turno que tendría sería de tarde, de 15 a 22. Totalmente inviable con una guardería.

Por lo que la conciliación en mi caso, es imposible. Pero ese no era el mayor problema. El verdadero problema es que NO QUIERO.

No quiero separarme de mi bebé, para que otra persona le cuide, le críe, le vea crecer. Estos momentos, tan mágicos y tan únicos, no se van a volver a repetir, y al fin y al cabo, enseguida empiezan el colegio, por lo que la "loca" idea de no trabajar al principio, al menos el primer año, no me parece tan descabellada.

Pero no todo el mundo opina igual, y hay quienes incluso acusan a quienes decidimos actuar así de tirar por la borda todo lo que muchas mujeres han conseguido luchando durante años. Pero es que tenemos derecho a vivir nuestra maternidad como queramos.

Y no por ello somos menos mujeres, ni unas anticuadas, ni unas mantenidas, ni flojas, ni nada de todo lo que se escucha. Esta semana, alguien se ha atrevido a asegurarme que si no vuelvo a trabajar pronto me voy a convertir en una "cateta" y que no debo creerme "mejor madre" por no trabajar y dedicarme exclusivamente a mi hijo. Cosa que además no es cierta ya que sí estoy trabajando todos los días que libra mi pareja, pero claro, hay quienes no consideran trabajo aquello que no es de lunes a viernes,

Jamás pensé que fuese a ser así. Que la maternidad pudiese cambiar tanto a alguien, o, más que cambiar, ayudar a redescubrirse a una misma. No me considero para nada mejor madre, ni mejor mujer ni nada parecido. Simplemente, mientras la situación lo permita, no veo ningún problema en alargar mi incorporación al trabajo. Al igual que si fuese al revés, y mi pareja fuese quien no tuviese un contrato fijo y yo sí, me parecería igual de válido que él se quedase en casa cuidando del peque.

Una vez más, como en todo lo que comento aquí, se trata de respeto. De evitar juzgar las situaciones de los demás, sus decisiones y en definitiva, permitir que cada uno viva su vida y su mater/paternidad como desee, acorde a sus creencias y pensamientos que no tienen por qué coincidir con los nuestros.

Porque al fin y al cabo, se trata de trabajar para vivir, y no vivir para trabajar.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Apego, mamitis y lo mal que lo haces..

 
He ganado la medalla a la "Ilusa del año". Sí.. Ilusa por creer que poco a poco las cosas se iban a ir relajando, que las opiniones no pedidas iban a ir cesando progresivamente y que todo se volvería más armonioso a mi alrededor. Y no.

Pero para eso estamos aquí.

Desde que me quedé embarazada activé el modo "Grinch" al máximo. Me conozco, y por ello fui avisando de todo lo que no quería que sucediese, lo que me molestaba, y en definitiva intentando dejar claro a todo el mundo de la manera más correcta posible que si no he pedido una opinión es porque no me interesa. Pero parece ser que tengo que mejorar.

Y es que la sociedad en general sigue empeñada en creerse en el derecho de opinar, juzgar y dar consejos de crianza a los demás, como si se encontrasen en posesión de la verdad absoluta.

La situación es la siguiente: Bebé de 6 meses y medio, con lactancia materna exclusiva a demanda que ya devora come otras cosas y su cuidador principal es mamá. Por lo general, cuando quiere dormir, comer, se encuentra mal, se asusta o simplemente le apetece, pide teta. Además, a estas alturas, él se vale por sí sólo para llegar a ella sin ayuda si se encuentra en mis brazos por lo que casi se sirve él mismo.

Diagnóstico: Le estoy malcriando, así lo único que voy a conseguir es que sea totalmente dependiente y que tenga mamitis. No va a ser capaz de estar con otras personas y yo no voy a poder nunca hacer nada porque siempre estoy con él.

Resulta, que el responder a la llamada de mi bebé rápidamente, el no dejarle en la cuna sino que duerma conmigo, el portearle a diario y prácticamente de manera exclusiva desde que nació, y el ofrecerle el calor del pecho (que no sólo es alimento) me convierte en una "Ñoña", en una mala madre, en una "hippie extremista" y varios calificativos más. 

Y mi cachorro, por tanto, es un consentido, un llorón, un dependiente, un apegado, un manipulador e infinidad de etiquetas que ningún bebé debería tener.

No puedo explicar cuánto me ha cambiado la maternidad, sobretodo en la manera de pensar. Hace meses era incapaz de plantearme renunciar a trabajar por dedicarme casi en exclusividad a mi pequeño, y a día de hoy, simplemente saber que 2 días a la semana tengo irme unas 3 horas se me hace un mundo. 

Mucha gente ya me pregunta "¿Y has vuelto a trabajar? ¿No vas a hacerlo? ¿Pero no vas a llevarle a la guardería?" y algunos se permiten añadir la coletilla de "Pues todos el mundo lo hace, no vas a ser mejor madre por ello".

Correcto.

No soy mejor madre por ello, pero si soy más feliz así y creo que mi bebé también. Por ello en la medida de lo posible trato de hacer mi vida lo más acorde posible a mi manera de pensar. Y no me creo mejor por ello, ni considero a las demás madres peores.

Ninguna persona puede ni debe juzgar tu maternidad/paternidad, ya sean o no padres. Nadie debería creerse superior al instinto y sobretodo, nadie debe sentirse peor madre/padre por unas opiniones no pedidas.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Nunca digas nunca.. (Parte III) Conciliación laboral

Parece que fuese ayer cuando pensaba en mi futuro parto, en mi maternidad y en todas las cosas que iba a hacer durante ésta. Pensaba ponerme al día con todas esas cosas que siempre piensas hacer pero que nunca haces, darle un cambio a la casa, estudiar, leer, ponerme al día con series.. En fin, otra vida. 

Y tan desencaminada no iba. He llevado otra vida, una vida maravillosa: la de mi hijo. Me he dedicado en cuerpo, alma y paciencia a él (básicamente como todas las madres, tampoco he hecho nada especial) Pero ahora no estoy preparada para dejarla. Y él tampoco.

No es suficiente tiempo, apenas consigo que mi cachorro aguante una hora desde que suelta el pecho hasta que vuelve a cogerlo  ¿Y yo tengo que volver a trabajar y separarme 8 horas al día de él? No. 

Temo demasiado el momento, me agobio, y hasta lloro de pensarlo. Vaya mierda de respaldo tenemos!!! 

No quiero volver a trabajar y dejar a mi bebé en una guardería, ni con un familiar, ni amiga, ni canguro ni nada. En estos 3 meses y poco me he separado tan sólo 2 veces de él, y se ha quedado con su padre.

La primera vez, no llegó a una hora, básicamente fui a hacer la compra. La segunda, he de reconocer que lo cronometré: 2 horas y 10 minutos. Con un mega biberón de mi leche preparado para la ocasión, y pese a ello, por lo visto, hubo varios momentos de crisis.

Llegados a este punto, pienso en que lo mejor que puedo hacer es no trabajar por ahora, hasta que la situación me lo permita. apretarse el cinturón y al menos conseguir llegar a los 6 o 7 meses del bebé. Porque esa es otra!

Si hasta los 6 meses la lactancia es exclusiva, ¿Por qué tenemos tan sólo 16 semanas de descanso por maternidad? quien puede, suma las horas de lactancia y consigues ampliar unas 4 semanas más. Pero de cualquier modo, no es suficiente. 

Existe la posibilidad de no acumular las horas de lactancia, y disponer de una diaria durante tu jornada laboral para amamantar a tu pequeño hasta que tenga los 9 meses. Lo cual, y sin basarme en ningunas estadísticas probadas, es otra auténtica basura ya que la probabilidad de cuadrar esa hora es en la mayoría de los casos algo casi imposible.

Así que en esas estamos. En la tesitura de tener que elegir entre ver a nuestro hijo crecer, o hacer un esfuerzo y que no trabaje. Pero no todo el mundo puede permitírselo. Es mas, hay quienes ni siquiera pueden disfrutar de esas escasas semanas de permiso y deben incorporarse antes, me imagino, que con todo el dolor de su corazón.

Llevo varios años siendo económicamente independiente, asumiendo mis gastos y pese a que antes cobraba más de lo que necesitaba gastar nunca he pecado con grandes derroches, más bien al contrario. Pero todo cambia y las necesidades ya no son las mismas, por lo que de nuevo, nos sumimos en otro cambio más dentro de esta etapa. Con un poco de miedo, sí, pero contentos. Todo tiene su recompensa. La mía: bebé 24 horas!