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lunes, 9 de mayo de 2016

#ElTemaDeLaSemana va sobre #FigurasInspiradorasEnTuVida : Mi gata

Sí, no me he confundido: El tema de la semana es "Figuras inspiradoras en tu vida" y yo, elijo a mi gata. ¿Por qué?

Pues porque, aunque obviamente hay muchas personas que me inspiran en diferentes aspectos de la vida, ya que el blog trata de maternidad, una de las primeras lecciones sobre ello me la dio ella.

Al principio, cuando nació mi cachorro, tuve problemas con la lactancia, el peque no cogía peso y el apoyo externo más allá de Papá Grinch era nulo. Todo el mundo me decía que abandonase, y que fuese al biberón.

En uno de los puntos más bajos de ánimo, me encontré a mi gata mirándonos, y me puse a pensar. Antes de que llegase a mí, Olly (mi gata) fue encontrada resguardándose de la lluvia y el frio en invierno y protegiendo a dos de sus crías. Ella apenas tenía unos 8 meses y ya era mamá. Las condiciones no eran las mejores, pero no por ello desistió y las sacó adelante.

Entonces.. si la naturaleza es sabia, yo, como una mamífera más ¡Claro que podía hacerlo! Sólo tenía que confiar en mi instinto.. Y así fué.

Puede que leyéndolo, todo esto suene un poco raro, pero si nos paramos a pensar.. La vida está llena de supermamás que nos recuerdan que podemos con todo.


lunes, 14 de marzo de 2016

Cuando te cuestionan hasta el respirar

Texto original extraido de http://www.masalladelrosaoazul.com
Hay días, como hoy, en los que ya no te queda casi ni una gotita de energía para seguir luchando. Luchando por defender tus opiniones, tus creencias, luchando por defender tu derecho a ejercer tu vida con libertad.

Ésta misma semana he leído en algún sitio que ahora no recuerdo, un artículo donde tras una encuesta, habían determinado que el recibir continuamente críticas sobre la crianza se podía considerar violencia. Es decir, al igual que se considera violencia a aquella psicológica en la que se reciben insultos, descalificaciones o amenazas entre otras cosas, se puede considerar todo acto que consiga minar la confianza de una persona. 

Y es que, no sé en otros temas, pero en cuanto a maternidad se refiere, hablando por mi propia experiencia y lo que he visto en las demás madres que me rodean (Grupos de lactancia, de juego y vecinas) parece que existe una carta blanca para recibir todo tipo de críticas desde el momento en que das a luz. (O antes)

Ojo, hay que diferenciar, sabemos que existen las críticas constructivas y las destructivas. Pero hay una delgada, por no decir invisible, linea que separa a unas de otras. Y cuando a familia se refiere, parece que todo vale si nos acogemos al dicho "Donde hay confianza, hay asco".

En mi opinión, y resumiendo un poco lo que recuerdo de aquel artículo: Nadie se libra. Esto no es una queja en nombre de todos los partidarios de la crianza natural, del apego, ni de la lactancia ni de nada. No, esto no es los del A contra los del B, como cuando íbamos al colegio. Esto es violencia gratuita, porque sí. Porque de esto todo el mundo puede opinar aunque no sepa, ya que al fin y al cabo, lo ves a diario y con eso ya vale para que alguien genere una opinión.

Prácticamente se trata de que si una madre dice que su hijo toma biberón se la critica porque lo mejor es dar el pecho. Si una madre da pecho, se critica porque lo mejor es el biberón, y si alguien da mixta, pues se la criticará por indecisa, digo yo. Y así con cada aspecto susceptible a ser debatido sin la intención de que ninguna de las partes ceda.

Habrá a quien esto le parezca exagerado, ya que al fin y al cabo, las críticas en nuestra sociedad están casi normalizadas y parece algo natural. Sin pararnos a pensar en que alguno de estos comentarios, puede caer en un momento poco afortunado en el que una madre, o padre, se sientan dolidos, vean afectada su confianza, su capacidad para discernir e incluso duden de su manera de actuar. Sobretodo si todo esto llega de parte de la familia o de los amigos más cercanos. Aquellos de los que ilusamente esperas mayor apoyo y comprensión. 

Y la mayoría de los días, que te digan que estás malcriando a tu hijo por darle teta cada vez que quiere, que se va a acostumbrar a los brazos, que teniéndole todo el día en la mochila nunca va a querer estar sólo, que nunca vas a sacarle de la cama si siempre duerme contigo, que a este niño le falta un buen cocido (o un mes a base de biberones vas a ver qué gordito se pondría).

La mayoría de los días, todos estos comentarios hasta pueden hacerte gracia, pero hay días, como hoy, días en los que te machacan durante horas repitiéndote una y otra vez que absolutamente todo lo estás haciendo mal, días en los que te cuestionas hasta tus propias creencias, días en los que ya no tienes voz ni fuerzas para seguir defendiéndote. 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Un brindis por el percentil 3!

La muñequita no-rechoncha de mi cachorro.
Hoy puede que escriba muy grinch, pero creo que es necesario. Igual la mayoría de las personas no sabe de la existencia de la palabra percentil hasta que tiene un hijo, y en algunos de los casos, esa dichosa palabra hasta ahora desconocida se convierte en una pesadilla sobretodo cada vez que acudimos a las revisiones con su pediatra o enfermera. 

¿Qué es un percentil? Pues desde el punto de vista pediátrico, podría decirse que es una forma de asustar, presionar y aburrir a los padres, pero para ser correctos, la realidad es que se trata de una medida estadística para calcular en qué punto se encuentra un niño (en peso, altura, y perímetro cefálico) en comparación a los demás niños de su edad, raza y sexo.

Básicamente  es ordenar las medidas de mayor a menor de 100 niños. El niño más alto sería el percentil 100, y el más bajo el 1. Cuando acudimos a las revisiones, siempre te dicen:

- Pues de peso está en el percentil 25 y de altura en el 50 (Por ejemplo).

Eso quiere decir que si pusiésemos en fila a todos esos niños, en cuanto al peso, habría 24 niños por debajo (con menos peso) y a 75 por encima. Y en cuanto a la altura, pues estaría justo en la mitad.

¿Problemas? Pues que parece que si no estamos en un percentil de 50 para arriba los niños están mal, y no es así. Estamos acostumbrados a ver niños rollizos, con mofletones y michelines desde las muñecas hasta los tobillos, y cuando vemos a uno que no se le marcan tanto, pues ya es raro no escuchar la frase de "Uy, pero está muy delgado, a este niño le hace falta suplementar con biberón".

Como madre  hasta las narices de tanta tontería y enfermera de pediatría hago un llamamiento para dejar de asustar a tantos pades! Llevo años viendo en la consulta a niños que pesan más y a niños que pesan menos, algunos en el percentil 3 y otros en el 97, y los sigues viendo durante años cómo crecen sanos y fuertes, sin ningún problema en su curvita del 3 o la que le toque, a veces no llegan ni a la curva. Y no pasa nada.

Y es que para que haya un niño 97, tendrá que haber 96 por debajo suya, no? Y no significa que estén peor ni mejor, en cada caso afecta la genética, el metabolismo de cada niño y muchas cosas más.

A ver, bien es cierto que los percentiles cumplen una función y nos sirven de ayuda en algunos casos donde realmente sí hay un problema de crecimiento o peso. Pero como toda herramienta, mal usada, puede hacer mucho daño.

Mi hijo nació en un percentil 50 de peso pero desde la siguiente revisión bajó a un percentil 3, y desde entonces se mantiene ahí (de hecho, ni llega, está en un 2,3) y para rematar la faena, de altura se encuentra en el 75, lo que le hace ser un bebé alto y delgado, que no tiene por qué ser un palillo.

Le hemos controlado, pesándole regularmente y viendo que su ganancia es normal (tirando a alta incluso) y él está sano, fuerte, muy activo y atento a todo, de hecho demasiado avanzado para su edad. Y pese a todo esto, seguimos lidiando a diario con personas que opinan que necesita un biberón porque "mi leche no es buena".

Afortunadamente, después del primer mes y medio, en la consulta no le han dado mayor importancia, ya que como digo, va subiendo progresivamente pero yo imagino a madres, sobretodo primerizas, que no conozcan realmente cómo funciona, y que les alarmen de esta manera, y hablo principalmente de gente que ni siquiera es personal sanitario, como me ha pasado a mí. 

Volvemos a lo mismo de siempre: Opinólogos. Padres, abuelos, vecinos o quien sea, que cree oportuno soltar su opinión no pedida y preocupar sin necesidad a unos padres que, bajo la presión añadida a las primeras semanas de vida del bebé, decidan empezar a dar ese biberoncito, y poco a poco lo que empieza siendo un suplemento puede llegar a ser un abandono de lactancia.

Por eso, brindo por esos niños del percentil 3 (o menos!), que son igual de campeones que los del 97. Y brindo por todos aquellos padres que día a día tienen que seguir aguantando las opiniones impertinentes de la gente, que de verdad, yo pensaba que había hecho un ejercicio tremendo de paciencia durante los 9 meses de embarazo.. pero no, esto si que no está pagado! 

martes, 27 de octubre de 2015

Yes.. we can!!

Parece que me repito, de verdad, pero es que no entiendo cómo se imagina la gente en su cabeza la idea de "Acostumbrar a un bebé a no dormirse en brazos"
Hoy ha tocado visita con el especialista, por temas que no vienen del todo al caso (poca ganancia de peso, bla bla bla, que ya comentaré si eso más adelante). El caso, es que he ido con el abuelo de mi cachorro (Véase: mi padre) para que escuchase por sus propios oídos lo que la buena pediatra me había dicho la semana pasada: que siguiese con Lactancia Materna Exclusiva y que todo iba bien. Hasta hoy.
Resulta que hoy ya no iba todo tan bien, y que en lugar de congelar la leche como estaba haciendo hasta ahora, para cuando me incorpore en breves a trabajar, pues ahora dice que se la dé a diario. Vale, hasta ahí lo puedo aceptar, al fin y al cabo, es para beneficio y engorde del enano.
Pero ante la presión abuelil, o ante yo qué sé qué, la pediatra hoy me ha dicho "Debes acostumbrarle a no estar en el pecho, que se duerma en la cuna, no tenerle encima, así no vas a producir tanta leche".
Ajá. Bien.
Por si no ha quedado claro, lo de tener a mi bebé en brazos EL TIEMPO QUE HAGA FALTA es por una necesidad suya, no mía. Quiero decir, que si le tengo en brazos es porque él lo demanda, no porque yo no esté pasando suficiente calor y quiera añadir 4,5kg en mi pecho casi 24h al día me pille donde me pille.
La pediatra, que todo sea dicho, es un encanto y dan ganas de cogerla en brazos a ella también. Lo comenta todo sonriente, y en ese momento es que hasta te sientes capaz. El bebé hace una toma perfecta delante suya, de estas de dejar mal a la madre: Agarre perfecto a la primera, succión continua, sin distracciones, y se suelta sólo y parece que satisfecho en unos 20minutos aproximadamente.
Y sales de allí pensando "Yes, we can!!!" y con tu padre comiéndote la oreja "Ves? si es que tú de pequeña eras igual, y nosotros..bla bla bla"
Llegas a casa, y aunque sólo ha pasado una hora, vuelve a querer pecho, se tira más de una hora mamando, por fín se queda dormido y en cuanto le sueltas con la sutileza ninja que te lleva la gracia más de 5 minutos, abre el ojo (sí, sólo uno) y te echa una mirada que si hablase diría algo asi como "¿A dónde te crees que vas, señorita?" y a esto le sigue el amago de un pucherito que es un imán para la teta. Lo ves y no puedes evitar acercarla de nuevo.
Y sí, se engancha, se queda dormido, y después de 5 minutos ninjas más vuelve a despertarse.
¿Agotador? sí. ¿Malcriado? Para nada. ¿Que me encantaría que pudiese estar más suelto y hacer eso de "Ponerle horarios"? Por supuesto. Mi salud mental me lo agradecería, pero es un bebé, y somos nosotros quienes nos debemos adaptar a su ritmo, y no al revés.
Y siempre se dice aquello de que "los niños y los borrachos nunca mienten", no? Pues al menos, por la parte de los niños, puedo decir que los bebés no lo hacen. Y si lloran es porque algo pasa y porque necesitan llamar la atención de la madre/padre o quien sea que les atienda para cubrir esa necesidad. Sea brazos, teta o que le pasees un rato porque se ha aburrido de mirar la misma pared.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Hasta el gorro!!

Amigos, familia, gente de buena fé que ni conozco y en general, todo el mundo: Me tenéis hasta el gorro!!
Sí.. que esté llena de hormonas y de amor no quiere decir que no me pase el día despotricando mentalmente y aguantando el tipo (A veces parece que no me aguanto tan bien). Hace tiempo escuché que un estudio confirmaba que la gente que no se quejaba explícitamente era más feliz, es decir, podías pensarlo, pero no manifestarlo digamos que en voz alta y estaba demostrado que quien llevaba esto a la práctica ininterrumpidamente lo conseguía. Pues bien: prefiero ser menos feliz pero que no me salga una úlcera en el estómago, de ahí el nacimiento de este blog.
Y es que después de pasar día tras día escuchando opiniones no pedidas de todo el mundo, gente que comenta que estás haciendo esto y lo otro mal, que deberías hacer tal y cual cosa, y que "lo mejor es.. bla bla bla" acabas hasta la coronilla.
Todo el embarazo ha sido un trabajo de paciencia pura, pero parece ser que lo mejor está aún por llegar. Y es que todo el mundo opina que por qué no le doy biberón, que así es mucho más fácil, que total, tampoco pasa nada, si se crían muy bien así, y yo puedo estar más liberada. Pues sí, razón no les falta: es más fácil, podría dormir más y repartir la tarea de alimentar, además, mi pequeño grinchito se quedaría tan empachado que ni se inmutaría entre toma y toma, lo que me permitiría tener tiempo para mí, para la casa y casi para estudiarme otra carrera si quiero. Pero es que no quiero.
No quiero quitarle ese regalo a mi hijo, ese amor que puede recibir de mí, esos brazos que le acunan las horas que haga falta y porque realmente la naturaleza está diseñada así para algo.. ¿No? Y digo todo esto desde el punto más sutil y correcto que existe ahora mismo dentro de mí.
Pero dejando a un lado todas estas cosas, simplemente creo que es de lógica que nadie debería meterse en la vida de otras personas tan a la ligera y opinar de todo. No creo que deba seguir a rajatabla los consejos de la matrona, ni de la pediatra, ni de las sabias y expertas abuelas, ni de nadie, sino una mezcla de los conocimientos pero dirigidos por el sentido común y el instinto que no sé de dónde ni cuándo nace exactamente pero ahí está.
Y es que digo esto porque es una práctica habitual de la humanidad en general lo de meterse donde no le llaman a uno, y hay quien puede dejarse vencer finalmente por las opiniones o los malos consejos. Yo misma, la primera semana en casa caí en el error de darle biberón a mi cachorro por la noche porque me decían que no era normal que llorase cada dos horas y pidiese el pecho tan a menudo, y que era porque no tenía leche suficiente.
Aguanté 3 días, y la experiencia fue que mi pequeño parecía drogado durante 3 o 4 horas por la noche, apenas se podía mover del empacho y vale, sí, yo dormí esas horas seguidas. Pero si de verdad hubiese continuado con esa práctica es cuando poco a poco, a base de ir reduciendo las tomas por las noches mi producción de leche iría bajando progresivamente y ahi sí que es cierto que podría llegar a no general la suficiente leche, o puede que no, pero simplemente, estaría actuando en contra de mi deseo.
Un poquito más de respeto! Que lo de morderse la lengua, de verdad que aburre a cualquiera! 
Emoticono tongue