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lunes, 9 de mayo de 2016

#ElTemaDeLaSemana va sobre #FigurasInspiradorasEnTuVida : Mi gata

Sí, no me he confundido: El tema de la semana es "Figuras inspiradoras en tu vida" y yo, elijo a mi gata. ¿Por qué?

Pues porque, aunque obviamente hay muchas personas que me inspiran en diferentes aspectos de la vida, ya que el blog trata de maternidad, una de las primeras lecciones sobre ello me la dio ella.

Al principio, cuando nació mi cachorro, tuve problemas con la lactancia, el peque no cogía peso y el apoyo externo más allá de Papá Grinch era nulo. Todo el mundo me decía que abandonase, y que fuese al biberón.

En uno de los puntos más bajos de ánimo, me encontré a mi gata mirándonos, y me puse a pensar. Antes de que llegase a mí, Olly (mi gata) fue encontrada resguardándose de la lluvia y el frio en invierno y protegiendo a dos de sus crías. Ella apenas tenía unos 8 meses y ya era mamá. Las condiciones no eran las mejores, pero no por ello desistió y las sacó adelante.

Entonces.. si la naturaleza es sabia, yo, como una mamífera más ¡Claro que podía hacerlo! Sólo tenía que confiar en mi instinto.. Y así fué.

Puede que leyéndolo, todo esto suene un poco raro, pero si nos paramos a pensar.. La vida está llena de supermamás que nos recuerdan que podemos con todo.


sábado, 7 de mayo de 2016

Lactancia materna: Bancos de leche y conciliación en el I Congreso Suvinex

Éste miércoles 4 de Mayo, tuvo lugar en Madrid el primer congreso de Suavinex sobre lactancia materna y me parece muy importante hablar sobre todo de dos temas que se comentaron allí:

Lo primero, es la gran labor que hacen los bancos de leche, que, afortunadamente, aunque muy poco a poco, están creciendo. En España ahora mismo hay 10 bancos operativos y 2 más en proceso. Desde los cuales sólo en 2015 distribuyeron casi 4500 litros de leche materna a más de 1900 niños de 35 hospitales distintos. 

Ésta leche proviene de madres donantes, que previamente han realizado una entrevista y un examen médico para confirmar que no padecen ninguna enfermedad transmisible a través de la leche. Tras ello, las mamás se extraen la leche en su domicilio y una vez es entregada en el hospital es analizada para descartar patógenos y luego se mezcla con otras donaciones, para que la leche sea equilibrada nutricionalmente. 

Bancos de leche a fecha de 2016
Generalmente, los receptores son bebes muy prematuros o enfermos, cuyas mamás no tienen suficiente leche o por distintos motivos no pueden amamantarles.

La verdad, es que aunque no se pudo profundizar mucho por falta de tiempo, me pareció una labor preciosa, y que una vez establecida la lactancia, no es demasiado laboriosa y merece la pena por ayudar a unos bebés.

Para quien quiera más información de cómo funcionan los bancos, los requisitos para donar leche y todo el procedimiento, pueden visitar la siguiente web de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana.

La última parte del congreso, fue un debate sobre conciliación laboral y maternidad en el que participaron la periodista Carme Chaparro, Usue Madinaveitia, creadora de Mami Concilia, Laura Baena, del club de Malasmadres  y la psiquiatra y profesora en salud mental perinatal del Comité Técnico de la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad, Ibone Olza.

Todas ellas contaron su propia experiencia personal sobre la maternidad y la conciliación con sus trabajos y se dieron muchos datos sobre la desigualdad de género que hay en la sociedad. No sólo refiriéndonos a la maternidad y al cuidado de hijos, sino también en el cuidado de las personas mayores, donde generalmente, la responsabilidad recae también desproporcionadamente en la mujer. 

Los desequilibrios salariales o los pocos cargos directivos ocupados por mujeres son otros puntos en los que hay que trabajar para luchar contra las diferencias de géneros además de revisar los permisos de maternidad y paternidad (Excesivamente cortos en nuestro país).

Un punto curioso que planteó Ibone Olza, fue, además de ampliarlos, añadir la posibilidad de que el padre pueda hacer uso de su paternidad de forma discontinua y no todo seguido desde el momento del nacimiento. Además, recalcó la importancia de que estos derechos no sean transferibles ya que las necesidades de los bebés varían y adoptando estas medidas, el bebé podría estar atendido al principio por la madre, cuando es más necesaria y a partir del año por el padre, puesto que los roles de éstos son distintos, ya que los padres favorecen mejor el juego y la excitación. Y probablemente, esta metodología beneficiaría también a las empresas.

Según estudios realizados, el 80% de las mujeres no pueden conciliar su maternidad con la vida laboral, por ello es necesario un cambio, en el que nos apoyemos unas a otras (ya que principalmente, somos nuestro primer enemigo al cuestionarnos entre nosotras).Alcanzar la corresponsabilidad entre ambos sexos, donde los padres se impliquen también en la educación y las tareas y evitar , como dijo Carme Chaparro esas situaciones que llevan a algunos a ser "Fugitivos del hogar". 

Los niños de 0-3 años no necesitan educación, necesitan presencia.
Y es que, si bien se consideran necesarias las escuelas con mayor margen horario o el gran abanico de actividades extrescolares, lo principal es revisar los horarios laborales, y la falsa necesidad de que todos ellos sean de modo presencial, ya que, en muchas situaciones, la posibilidad de trabajar, al menos en parte desde casa favorecería la conciliación. De modo que no sólo podríamos aumentar la cantidad de tiempo que dedicamos a nuestros hijos, sino también la calidad.

Ésto son solo algunas pinceladas de todo lo que se habló. Pero como resumen general: Nos queda mucho por hacer, pero hay que luchar por ello!









miércoles, 20 de abril de 2016

Supermamis, culpabilidad y yo..

Parece mentira que cuanto más mayores y autónomos son los bebés, menos tiempo te queda a ti. Y es que si de muy bebé podía hacer pocas cosas por tenerle siempre encima (si no, era imposible dormirle y mantenerle así) a día de hoy, no es que en ese aspecto haya cambiado mucho, porque cuando empiezas a "ver la luz" en algún aspecto, surge uno nuevo..

No quiero que se malentienda, estoy encantada con mi vida, adoro pasar las mañanas jugando con mi cachorro, disfrutar de cada una de las sonrisas que me dedica cuando se le ilumina la carita al verme. (Que habría que ver mi cara cuando le veo yo a él). Pero a veces, al final del día, cuando se queda dormido y puedo, después de un buen rato, desengancharle de la teta, hago resumen de todo lo que he hecho desde que me levanté unas 15 horas antes y me doy cuenta de que ni siquiera he podido darme una ducha tranquila, comer algo sin un bebé en brazos en menos de 5 minutos o hacer una llamada de las miles que tengo pendientes!

Nunca he ido de "Supermami", ni me considero, ni quiero que me consideren como tal, menos aún cuando sólo tengo un bebé! De hecho, tanto que me quejo de las críticas y soy yo misma quien me exijo a veces más de lo necesario.

Vivo en un contínuo "Quiero y no puedo y un puedo, pero no quiero". Me explico: Durante el día, desde que nos levantamos a eso de las 7.30 de la mañana, mi peque y yo jugamos, cantamos, hacemos galletas caseras y comidas, nos bañamos, salimos a pasear, a comprar o a que nos dé el sol, hacemos tonterías, y a veces nos echamos siestas últimamente interminables a la teta e infinidad de cosas más. Y me encanta, pero una vez acaba todo eso, cuando Cachorro está durmiendo ya por la noche, es cuando definitivamente puedo aprovechar para recoger todo, limpiar a fondo, doblar o poner lavadoras, hacer comidas más elaboradas.. o símplemente sentarme a ver una serie o a escribir.

La mayoría de los días, para esas horas estoy agotada, y por eso, todas esas cosas se quedan por hacer. Hago una y aplazo tres. Hay otros días que me obligo a aguantar, y al día siguiente me arrepiento ya que acabo durmiendo un par de horas de mala manera, con múltiples despertares para enganchar al peque, y estoy en modo zombie.

Es por eso, que durante el día, me siento culpable, sí, culpable de desear que Bebé se durmiese las siestas y se soltase del pecho, para yo ser "Libre" unos minutos. Culpable cuando me veo en el espejo con ese estilo desaliñado que últimamente me caracteriza e intento distraerle para evitar salir esa mañana a pasear porque no me apetece, o al menos no con esas pintas. Culpable de alegrarme de esas siestas que son un poquito más largas, porque aunque no puedo hacer nada, intento reorganizar mentalmente las cosas pendientes. En definitiva por todos los momentos en los que siento que necesito un respiro, o aquellos en los que me lo permito.

Pero sobretodo me siento culpable cuando veo la mirada de mi bebé, que demanda mi atención y yo estoy deseando todas esas cosas en lugar de disfrutarlo plenamente. Así que en esas estamos, que cuando quiero, "no puedo" y cuando puedo, pues ya es que no quiero y con esto me invade la culpabilidad y a la vez sé que todo esto es normal, que los primeros meses son así, y que sobretodo, esto es lo que he elegido. Ser primero mamá y después todo lo demás. Al fin y al cabo, lo mejor que sé darle a mi bebé es mi atención y mi tiempo. Porque dentro de poco, cuando menos me lo espere, "veremos la luz", el cachorro ya no será tan cachorro, y supongo que ya tendré tiempo de recoger, ver series, escribir o dormir, o al menos decidir si quiero hacerlo.