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sábado, 2 de julio de 2016

Socorro! Mi hijo come sólo

Como ya he comentado en otras ocasiones, desde que el cachorro tiene capacidad para coger cosas y llevárselas a la boca, practicamos el BLW (baby led weaning) lo que, para nuestra situación personal, es lo mejor que podríamos haber hecho. 

Y, como he comentado también, desde los 15 días después de nacer el Cachorro, bajó del percentil 50, al 1, y luego se mantuvo durante 7 meses rondando el 3, por lo que hemos estado los primeros 8 meses con visitas semanales en el hospital, con presiones tanto de médicos como de familiares (Ay! Los puñeteros familiares!) y con recomendaciones, que luego fueron indicaciones, sobre la necesidad de suplementarle, ya que "Mi leche no era buena, y además no tenía suficiente".

Todo esto sucedía mientras yo me extraía a diario unos 200 y a veces 250ml. diarios que congelaba creando así mi banco de leche para mi incorporación al trabajo. Finalmente, por la presión, durante un mes estuve suplementándole con ese biberón que me extraía, lo cual era absurdo, puesto que al saltarme una toma de pecho, lo único que hacía era producirme ingurgitaciones, y si lo hubiese prolongado más, habría acabado reduciendo la producción, puesto que el sacaleches no estimula ni mucho menos igual que mi bebé.

Bien, al lío, pues llegados los 6 meses aproximadamente, el Cachorro ya comía bastantes cosas él sólo, cada día avanzaba más, y exploraba muchísimo con la comida. En ningún momento renunciaba al pecho, ni a día de hoy siquiera lo hace, sigue con el mismo número aproximado de tomas, aunque son infinitamente más cortas, y además, come, devora, acaba con las existencias de frutas y verduras de la casa en un abrir y cerrar de ojos!

Y por si esto fuera poco, en cuestión de 2 meses, ha recuperado peso, y ahora ronda el percentil 50 (o más!)

" Pero este niño no está alimentado, lo que tienes que hacer es darle un puré, triturarle un plátano, manzana, naranja, pera, y varias frutas, porque así come mejor"

Creo que la meta en la vida de algunas personas es lograr la disconformidad continua y hacérselo saber a los demás.

Y esto es que ya le toca la fibra a cualquiera, sobretodo cuando esta frase te la dicen después de ver cómo mi Cachorro en cuestión se come él sólo un plátano y una mandarina en menos de cinco minutos, e incluso pincha él sólo las cosas con el tenedor y se lo lleva a la boca, con tan sólo 10 meses. 

Pero siempre será mejor hacerle un puré y atiborrarle, o darle un biberón con cereales por l
a noche para que te aguante 12 horas sin despertarse. Porque es lo que hacemos todos, meternos un cocido de tres platos cada noche antes de ir a dormir, para que caigamos tan inconscientes que no podemos ni con nuestra vida!

Pero bueno, que yo sé que esto en realidad lo hacen por mí, para que saque mi parte grinch a pasear de vez en cuando, pese a que vean esas lorcitas y esas piernotas tan comestibles en el cachorro!!  


miércoles, 30 de diciembre de 2015

Un brindis por el percentil 3!

La muñequita no-rechoncha de mi cachorro.
Hoy puede que escriba muy grinch, pero creo que es necesario. Igual la mayoría de las personas no sabe de la existencia de la palabra percentil hasta que tiene un hijo, y en algunos de los casos, esa dichosa palabra hasta ahora desconocida se convierte en una pesadilla sobretodo cada vez que acudimos a las revisiones con su pediatra o enfermera. 

¿Qué es un percentil? Pues desde el punto de vista pediátrico, podría decirse que es una forma de asustar, presionar y aburrir a los padres, pero para ser correctos, la realidad es que se trata de una medida estadística para calcular en qué punto se encuentra un niño (en peso, altura, y perímetro cefálico) en comparación a los demás niños de su edad, raza y sexo.

Básicamente  es ordenar las medidas de mayor a menor de 100 niños. El niño más alto sería el percentil 100, y el más bajo el 1. Cuando acudimos a las revisiones, siempre te dicen:

- Pues de peso está en el percentil 25 y de altura en el 50 (Por ejemplo).

Eso quiere decir que si pusiésemos en fila a todos esos niños, en cuanto al peso, habría 24 niños por debajo (con menos peso) y a 75 por encima. Y en cuanto a la altura, pues estaría justo en la mitad.

¿Problemas? Pues que parece que si no estamos en un percentil de 50 para arriba los niños están mal, y no es así. Estamos acostumbrados a ver niños rollizos, con mofletones y michelines desde las muñecas hasta los tobillos, y cuando vemos a uno que no se le marcan tanto, pues ya es raro no escuchar la frase de "Uy, pero está muy delgado, a este niño le hace falta suplementar con biberón".

Como madre  hasta las narices de tanta tontería y enfermera de pediatría hago un llamamiento para dejar de asustar a tantos pades! Llevo años viendo en la consulta a niños que pesan más y a niños que pesan menos, algunos en el percentil 3 y otros en el 97, y los sigues viendo durante años cómo crecen sanos y fuertes, sin ningún problema en su curvita del 3 o la que le toque, a veces no llegan ni a la curva. Y no pasa nada.

Y es que para que haya un niño 97, tendrá que haber 96 por debajo suya, no? Y no significa que estén peor ni mejor, en cada caso afecta la genética, el metabolismo de cada niño y muchas cosas más.

A ver, bien es cierto que los percentiles cumplen una función y nos sirven de ayuda en algunos casos donde realmente sí hay un problema de crecimiento o peso. Pero como toda herramienta, mal usada, puede hacer mucho daño.

Mi hijo nació en un percentil 50 de peso pero desde la siguiente revisión bajó a un percentil 3, y desde entonces se mantiene ahí (de hecho, ni llega, está en un 2,3) y para rematar la faena, de altura se encuentra en el 75, lo que le hace ser un bebé alto y delgado, que no tiene por qué ser un palillo.

Le hemos controlado, pesándole regularmente y viendo que su ganancia es normal (tirando a alta incluso) y él está sano, fuerte, muy activo y atento a todo, de hecho demasiado avanzado para su edad. Y pese a todo esto, seguimos lidiando a diario con personas que opinan que necesita un biberón porque "mi leche no es buena".

Afortunadamente, después del primer mes y medio, en la consulta no le han dado mayor importancia, ya que como digo, va subiendo progresivamente pero yo imagino a madres, sobretodo primerizas, que no conozcan realmente cómo funciona, y que les alarmen de esta manera, y hablo principalmente de gente que ni siquiera es personal sanitario, como me ha pasado a mí. 

Volvemos a lo mismo de siempre: Opinólogos. Padres, abuelos, vecinos o quien sea, que cree oportuno soltar su opinión no pedida y preocupar sin necesidad a unos padres que, bajo la presión añadida a las primeras semanas de vida del bebé, decidan empezar a dar ese biberoncito, y poco a poco lo que empieza siendo un suplemento puede llegar a ser un abandono de lactancia.

Por eso, brindo por esos niños del percentil 3 (o menos!), que son igual de campeones que los del 97. Y brindo por todos aquellos padres que día a día tienen que seguir aguantando las opiniones impertinentes de la gente, que de verdad, yo pensaba que había hecho un ejercicio tremendo de paciencia durante los 9 meses de embarazo.. pero no, esto si que no está pagado!