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domingo, 26 de febrero de 2017

El día que le disloqué el codo a mi bebé - Codo de niñera

Esto va a ser un micropost, más que nada porque necesito desahogarme de lo que ha pasado esta tarde.

Básicamente lo que ya he anticipado (no dejo nada a la imaginación por el título). Estábamos jugando como una tarde más, el Cachorro y yo, eran las 19.30 y ya se había pasado un poco de rosca, ya que no se había echado la siesta por la tarde, pero estábamos en casa de los abuelos y teníamos excusa.

Pues en un segundo, el peque, que estaba subiéndose al sofá, ha estirado la mano agarrándome para trepar, y me la ha tendido para que le ayude. Yo, sin hacer ningún tipo de fuerza sobrehumana ni nada por el estilo, le he cogido de las manos y he tirado un poco para arriba y de pronto he oído "Crack" . El mismo "crack" que cuando te cruje un dedo, o una rodilla al agacharte, ni más ni menos.

Pero de pronto, el Cachorro se ha puesto a llorar sin parar, y pasados unos 5 (o 10, a mí se me han hecho eternos) minutos, en los que no lograba calmarle abrazándole, dándole pecho o meciéndole, he planteado la posibilidad de que se hubiese hecho daño.

Como no dejaba de llorar, explorarle yo el brazo, a simple vista, no me resolvía nada. Por lo que después de dejarle quieto y calmado (cosa difícil con tu abuela por un lado gritando y queriéndole dar galletas; tu hermana de 7 años, intentando ayudar -pobrecica mía- pero poniendo más tensa la situación y escuchando otros comentarios que no ayudaban en nada a calmar el momento) he comprobado que dejaba el brazo totalmente caído, y sin moverlo, y al flexionárselo yo, empezaba a llorar.

Enseguida hemos emprendido el rumbo al hospital, (Superado el momento de abrocharle la silla del coche, el viaje ha sido super calmado, la verdad) pero yo iba con una angustia y unas ganas de llorar tremendas (Y haber escuchado varias veces que "Cómo se me ocurre cogerle de ahí, que es que no tengo cuidado" no ayuda..).

En el hospital nos han confirmado que se había dislocado el codo, lo que llaman codo de niñera, o subluxación del radio. Algo bastante frecuente en niños menores de 4 años, y que no pasa sólo por tirones bruscos, sino por tonterías tan cotidianas como éstas, o incluso al subir o bajar escaleras, que el brazo del pequeño queda más tensado de lo normal y se sale.

Colocarlo ha sido un abrir y cerrar de ojos, menos de 2 segundos, y un llanto de 10 como mucho. En cuanto se ha colocado, ha empezado a moverlo y a corretear como si nada hubiese pasado y ¡a casa!

Y aquí le tengo dormido como un bendito. ¡Yo no me he recuperado del susto! Pero como nos han dicho, no hay que tener mayor cuidado ni vigilancia. Eso sí, como en todo: Una vez que ya has tenido antecedentes, tienes más probabilidades de que vuelva a pasar... 

Miedito me da ir a pasear ahora de la mano con él! 









lunes, 16 de mayo de 2016

#ElTemaDeLaSemana es #UnRecuerdoQueMeAyudeASalirAdelante

Esta semana @PapásBlogeros nos animan a sacar un paquete de kleenex y contar cuál es ese
recuerdo que nos ayuda a salir adelante.

No soy mucho de caer en el pozo, más bien al contrario, trago y trago y trago y cuando exploto generalmente es en modo mala leche que no querrías tenerme delante, ni en 20 kilómetros a la redonda, a los 5 minutos se me pasa y soy más tierna que un canasto de gatitos.. Pero a veces sí que puedo ponerme un poco nostálgica de más y hacerme esas preguntas que todos en algún momento nos hacemos.

¿Por qué? ¿Por qué a mí?

Esta soy yo, con mi madre, en una de las pocas fotos que pudimos hacernos. Pocas, porque deberíamos haber tenido miles de álbumes juntas. Pocas, porque la vida me la arrebató cuando yo era una niña. 

Por eso recuerdo con una sonrisa todos los momentos con ella. Porque la vida es para vivirla, besarla y sonreirla todo lo larga que ésta sea!



lunes, 14 de marzo de 2016

Cuando te cuestionan hasta el respirar

Texto original extraido de http://www.masalladelrosaoazul.com
Hay días, como hoy, en los que ya no te queda casi ni una gotita de energía para seguir luchando. Luchando por defender tus opiniones, tus creencias, luchando por defender tu derecho a ejercer tu vida con libertad.

Ésta misma semana he leído en algún sitio que ahora no recuerdo, un artículo donde tras una encuesta, habían determinado que el recibir continuamente críticas sobre la crianza se podía considerar violencia. Es decir, al igual que se considera violencia a aquella psicológica en la que se reciben insultos, descalificaciones o amenazas entre otras cosas, se puede considerar todo acto que consiga minar la confianza de una persona. 

Y es que, no sé en otros temas, pero en cuanto a maternidad se refiere, hablando por mi propia experiencia y lo que he visto en las demás madres que me rodean (Grupos de lactancia, de juego y vecinas) parece que existe una carta blanca para recibir todo tipo de críticas desde el momento en que das a luz. (O antes)

Ojo, hay que diferenciar, sabemos que existen las críticas constructivas y las destructivas. Pero hay una delgada, por no decir invisible, linea que separa a unas de otras. Y cuando a familia se refiere, parece que todo vale si nos acogemos al dicho "Donde hay confianza, hay asco".

En mi opinión, y resumiendo un poco lo que recuerdo de aquel artículo: Nadie se libra. Esto no es una queja en nombre de todos los partidarios de la crianza natural, del apego, ni de la lactancia ni de nada. No, esto no es los del A contra los del B, como cuando íbamos al colegio. Esto es violencia gratuita, porque sí. Porque de esto todo el mundo puede opinar aunque no sepa, ya que al fin y al cabo, lo ves a diario y con eso ya vale para que alguien genere una opinión.

Prácticamente se trata de que si una madre dice que su hijo toma biberón se la critica porque lo mejor es dar el pecho. Si una madre da pecho, se critica porque lo mejor es el biberón, y si alguien da mixta, pues se la criticará por indecisa, digo yo. Y así con cada aspecto susceptible a ser debatido sin la intención de que ninguna de las partes ceda.

Habrá a quien esto le parezca exagerado, ya que al fin y al cabo, las críticas en nuestra sociedad están casi normalizadas y parece algo natural. Sin pararnos a pensar en que alguno de estos comentarios, puede caer en un momento poco afortunado en el que una madre, o padre, se sientan dolidos, vean afectada su confianza, su capacidad para discernir e incluso duden de su manera de actuar. Sobretodo si todo esto llega de parte de la familia o de los amigos más cercanos. Aquellos de los que ilusamente esperas mayor apoyo y comprensión. 

Y la mayoría de los días, que te digan que estás malcriando a tu hijo por darle teta cada vez que quiere, que se va a acostumbrar a los brazos, que teniéndole todo el día en la mochila nunca va a querer estar sólo, que nunca vas a sacarle de la cama si siempre duerme contigo, que a este niño le falta un buen cocido (o un mes a base de biberones vas a ver qué gordito se pondría).

La mayoría de los días, todos estos comentarios hasta pueden hacerte gracia, pero hay días, como hoy, días en los que te machacan durante horas repitiéndote una y otra vez que absolutamente todo lo estás haciendo mal, días en los que te cuestionas hasta tus propias creencias, días en los que ya no tienes voz ni fuerzas para seguir defendiéndote. 

miércoles, 30 de diciembre de 2015

Un brindis por el percentil 3!

La muñequita no-rechoncha de mi cachorro.
Hoy puede que escriba muy grinch, pero creo que es necesario. Igual la mayoría de las personas no sabe de la existencia de la palabra percentil hasta que tiene un hijo, y en algunos de los casos, esa dichosa palabra hasta ahora desconocida se convierte en una pesadilla sobretodo cada vez que acudimos a las revisiones con su pediatra o enfermera. 

¿Qué es un percentil? Pues desde el punto de vista pediátrico, podría decirse que es una forma de asustar, presionar y aburrir a los padres, pero para ser correctos, la realidad es que se trata de una medida estadística para calcular en qué punto se encuentra un niño (en peso, altura, y perímetro cefálico) en comparación a los demás niños de su edad, raza y sexo.

Básicamente  es ordenar las medidas de mayor a menor de 100 niños. El niño más alto sería el percentil 100, y el más bajo el 1. Cuando acudimos a las revisiones, siempre te dicen:

- Pues de peso está en el percentil 25 y de altura en el 50 (Por ejemplo).

Eso quiere decir que si pusiésemos en fila a todos esos niños, en cuanto al peso, habría 24 niños por debajo (con menos peso) y a 75 por encima. Y en cuanto a la altura, pues estaría justo en la mitad.

¿Problemas? Pues que parece que si no estamos en un percentil de 50 para arriba los niños están mal, y no es así. Estamos acostumbrados a ver niños rollizos, con mofletones y michelines desde las muñecas hasta los tobillos, y cuando vemos a uno que no se le marcan tanto, pues ya es raro no escuchar la frase de "Uy, pero está muy delgado, a este niño le hace falta suplementar con biberón".

Como madre  hasta las narices de tanta tontería y enfermera de pediatría hago un llamamiento para dejar de asustar a tantos pades! Llevo años viendo en la consulta a niños que pesan más y a niños que pesan menos, algunos en el percentil 3 y otros en el 97, y los sigues viendo durante años cómo crecen sanos y fuertes, sin ningún problema en su curvita del 3 o la que le toque, a veces no llegan ni a la curva. Y no pasa nada.

Y es que para que haya un niño 97, tendrá que haber 96 por debajo suya, no? Y no significa que estén peor ni mejor, en cada caso afecta la genética, el metabolismo de cada niño y muchas cosas más.

A ver, bien es cierto que los percentiles cumplen una función y nos sirven de ayuda en algunos casos donde realmente sí hay un problema de crecimiento o peso. Pero como toda herramienta, mal usada, puede hacer mucho daño.

Mi hijo nació en un percentil 50 de peso pero desde la siguiente revisión bajó a un percentil 3, y desde entonces se mantiene ahí (de hecho, ni llega, está en un 2,3) y para rematar la faena, de altura se encuentra en el 75, lo que le hace ser un bebé alto y delgado, que no tiene por qué ser un palillo.

Le hemos controlado, pesándole regularmente y viendo que su ganancia es normal (tirando a alta incluso) y él está sano, fuerte, muy activo y atento a todo, de hecho demasiado avanzado para su edad. Y pese a todo esto, seguimos lidiando a diario con personas que opinan que necesita un biberón porque "mi leche no es buena".

Afortunadamente, después del primer mes y medio, en la consulta no le han dado mayor importancia, ya que como digo, va subiendo progresivamente pero yo imagino a madres, sobretodo primerizas, que no conozcan realmente cómo funciona, y que les alarmen de esta manera, y hablo principalmente de gente que ni siquiera es personal sanitario, como me ha pasado a mí. 

Volvemos a lo mismo de siempre: Opinólogos. Padres, abuelos, vecinos o quien sea, que cree oportuno soltar su opinión no pedida y preocupar sin necesidad a unos padres que, bajo la presión añadida a las primeras semanas de vida del bebé, decidan empezar a dar ese biberoncito, y poco a poco lo que empieza siendo un suplemento puede llegar a ser un abandono de lactancia.

Por eso, brindo por esos niños del percentil 3 (o menos!), que son igual de campeones que los del 97. Y brindo por todos aquellos padres que día a día tienen que seguir aguantando las opiniones impertinentes de la gente, que de verdad, yo pensaba que había hecho un ejercicio tremendo de paciencia durante los 9 meses de embarazo.. pero no, esto si que no está pagado! 

martes, 24 de noviembre de 2015

"Lo estás haciendo bien"

¿Tan difícil es pronunciar estas 4 palabras? Parece que sí. Y si a la persona a las que se las vas a decir es joven, es tu hija (O familiar, el caso es que haya confianza) y primeriza: Es totalmente imposible!!
Da igual que no tengas ni puñetera idea del tema, da igual que no tengas hijos y que lo máximo que hayas criado sean raíces en un saco de patatas. El caso es opinar. Criticar.
Y es que por muy rico, sonriente, activo y estrujable que esté tu hijo, siempre podría (Debería!!) estar más gordo. Por supuesto tiene que dormir más, pero no en tus brazos ni en tu cama (Eso es una guarrada!) no, los niños de bien tienen que dormir en su cuna, y cuando pasean: en su carrito, nada de esos fulares!
Tienen que aguantar 3 horas entre toma y toma, pero si te pasas 5 minutos "Deberías despertarle, porque está tan débil que no tiene fuerzas ni para llorar y pedir". Pero ahí está, a los 5 minutos pidiendo teta y "Claro, si es que está muerto de hambre, no ves que tienes que darle biberón? Es que tu leche no es buena (Es aguachirri!!)"
Y, pues vaya, este niño sólo sabe llorar, lo estás malacostumbrando , y todo esto juega en tu contra, "no vas a poder hacer nada, todo el día con el meneíto y en brazos.. Suéltale y deja que llore para que se acostumbre" pero espera, "Pásamele, que quiero cogerle" (Solo una madre puede malacostumbrarlo, los demás brazos son chachis).
Y así, de brazos en brazos, mi cachorro, como si de una bandeja de pasteles se tratase, sonríe, pone muecas, ignora o te gorjea hasta que se cansa. Sí. Porque a esa edad se cansan rápido de todo. Y claro, llora, y tú dejas que esas personas intenten "calmarlo" pero no lo consiguen, y te lo pasan como si fuese la patata caliente a punto de explotar y... SHHH! Se calla.
"Si es que le estás consintiendo" Claro. Yo. Porque la idea de aceptar que es un ser con su propia personalidad, una personita pequeña que aún está adaptándose y aprendiendo a vivir en este mundo y que a veces, cuando se agobia, sólo necesita que su persona de confianza esté ahí, para transmitirle seguridad y amor.. No, esa idea es de locos.
Y así pasan los días.. Sobreviviendo a la familia y a las demás personas que se ven en disposición de juzgar y opinar. De aconsejar (por no decir casi "imponer") que tus 'métodos' no sirven y que no se hace así.
En el fondo, obviamente lo dicen con buena fé (imagino). Porque les importa, porque es lo que ellos han visto o han oído siempre. Algunos, te lo comentan porque es lo que hicieron ellos hace 30 o 60 años! Pero cansa igual, duele igual.
No sé en qué momento te conviertes en papá o mamá. No sabría decir si la maternidad y la crianza comienza en la concepción, en la primera ecografía, cuando notas la primera patada o justo cuando das a luz, pero en alguno de esos momentos, o quizá en cualquier otro, también nace y se gesta algo más que un bebé: Instinto.
Por ello, a todas las mamás, primerizas o no, a las jóvenes, a las que no son tan jóvenes, a las que amamantan y a las que no, a las que duermen con sus bebes y les portean, y a las que no lo hacen.. A vosotras: LO ESTÁIS HACIENDO BIEN!!
(Vosotros también papás! )

martes, 27 de octubre de 2015

Yes.. we can!!

Parece que me repito, de verdad, pero es que no entiendo cómo se imagina la gente en su cabeza la idea de "Acostumbrar a un bebé a no dormirse en brazos"
Hoy ha tocado visita con el especialista, por temas que no vienen del todo al caso (poca ganancia de peso, bla bla bla, que ya comentaré si eso más adelante). El caso, es que he ido con el abuelo de mi cachorro (Véase: mi padre) para que escuchase por sus propios oídos lo que la buena pediatra me había dicho la semana pasada: que siguiese con Lactancia Materna Exclusiva y que todo iba bien. Hasta hoy.
Resulta que hoy ya no iba todo tan bien, y que en lugar de congelar la leche como estaba haciendo hasta ahora, para cuando me incorpore en breves a trabajar, pues ahora dice que se la dé a diario. Vale, hasta ahí lo puedo aceptar, al fin y al cabo, es para beneficio y engorde del enano.
Pero ante la presión abuelil, o ante yo qué sé qué, la pediatra hoy me ha dicho "Debes acostumbrarle a no estar en el pecho, que se duerma en la cuna, no tenerle encima, así no vas a producir tanta leche".
Ajá. Bien.
Por si no ha quedado claro, lo de tener a mi bebé en brazos EL TIEMPO QUE HAGA FALTA es por una necesidad suya, no mía. Quiero decir, que si le tengo en brazos es porque él lo demanda, no porque yo no esté pasando suficiente calor y quiera añadir 4,5kg en mi pecho casi 24h al día me pille donde me pille.
La pediatra, que todo sea dicho, es un encanto y dan ganas de cogerla en brazos a ella también. Lo comenta todo sonriente, y en ese momento es que hasta te sientes capaz. El bebé hace una toma perfecta delante suya, de estas de dejar mal a la madre: Agarre perfecto a la primera, succión continua, sin distracciones, y se suelta sólo y parece que satisfecho en unos 20minutos aproximadamente.
Y sales de allí pensando "Yes, we can!!!" y con tu padre comiéndote la oreja "Ves? si es que tú de pequeña eras igual, y nosotros..bla bla bla"
Llegas a casa, y aunque sólo ha pasado una hora, vuelve a querer pecho, se tira más de una hora mamando, por fín se queda dormido y en cuanto le sueltas con la sutileza ninja que te lleva la gracia más de 5 minutos, abre el ojo (sí, sólo uno) y te echa una mirada que si hablase diría algo asi como "¿A dónde te crees que vas, señorita?" y a esto le sigue el amago de un pucherito que es un imán para la teta. Lo ves y no puedes evitar acercarla de nuevo.
Y sí, se engancha, se queda dormido, y después de 5 minutos ninjas más vuelve a despertarse.
¿Agotador? sí. ¿Malcriado? Para nada. ¿Que me encantaría que pudiese estar más suelto y hacer eso de "Ponerle horarios"? Por supuesto. Mi salud mental me lo agradecería, pero es un bebé, y somos nosotros quienes nos debemos adaptar a su ritmo, y no al revés.
Y siempre se dice aquello de que "los niños y los borrachos nunca mienten", no? Pues al menos, por la parte de los niños, puedo decir que los bebés no lo hacen. Y si lloran es porque algo pasa y porque necesitan llamar la atención de la madre/padre o quien sea que les atienda para cubrir esa necesidad. Sea brazos, teta o que le pasees un rato porque se ha aburrido de mirar la misma pared.